Tras años de restricciones y prohibiciones, el Ayuntamiento de Granada ha permitido este año que el Día de la Cruz se celebre con todo su esplendor. Ha pasado una década desde que Granada fuera lastrada por el botellón y se extinguieran las barras ubicadas en muchas de las cruces repartidas por la capital. Para este 2017 el Ayuntamiento de Granada desplegará un gran dispositivo de seguridad para perseguir cualquier atisbo de botellón. Otras de las medidas será limitar el volumen de la música en las más de setenta cruces. No se podrán superar los setenta decibelios y la hora límite será las 22 horas.